15 junio, 2015

La Junta sustituye el vigilante de seguridad de los Juzgados de Sevilla por un timbreEl

El decano remite un oficio a Justicia pidiendo explicaciones por la supresión de la seguridad

El timbre en los Juzgados

 

La Junta de Andalucia que tiene las competencias en materia de medios judiciales ha sustituido el vigilante de seguridad que había en los juzgados de guardia por la noche por un timbre.  El decano de los jueces de Sevilla, Francisco Guerrero ha pedido explicaciones a la Consejería de Justicia por este hecho.
Segun ha explicado esta mañana a ABC el propio decano, ha remitido un oficio a la Delegación del Gobierno andaluz en Sevilla y a la secretaría general de Justicia en la que pide que le informe sobre el timbre que se ha instalado en el juzgado de guardia de incidencias y acerca de las medidas de seguridad adoptadas en estos juzgados de guardia de incidencias a partir de las 21 horas.
Esta petición de información se produce después de que el sindicato STAJ haya denunciado la situación de «alto riesgo» que viven los funcionarios en los juzgados de guardia de Sevilla porque se ha suprimido el personal de vigilancia en turno de noche y esa medida de seguridad «absolutamente imprescindible» se ha sustituido por un timbre situado en una fachada del juzgado que utilizan los usuarios para avisar de su llegada y que suena en un dispositivo instalado dentro de las dependencias.
El decano ha dicho no tener «comunicación oficial» de esa supresión de la seguridad pero en cualquier caso quiere sabe qué está pasando por una situación de recortes que el sindicato Staj considera «bochornosa». Además el sindicato ha denunciado la nula sensibilidad con la protección de los trabajadores que muestra la Junta de Andalucía.
En este sentido Staj recuerda la delicada labor de los juzgados de guardia donde se producen «riñas, tumultos, peleas, muertes violentas, violencia de género y un sinfíen de asuntos peliagudos». Por ello se alerta de que se está poniendo en peligro la integridad física de los funcionarios y califica lo ocurrido de «sinvergonzonería».